Charlot

Se buscan Charlots, por las calles de hoy.
¡Nos hacen mucha falta!

Hay un perro pequeñito
que te muerde el corazón;
pero está tan …, tan hambriento
que le regalas tu yo.

Se burlan de ti, se burlan
porque ofreces una flor
y una sonrisa, creyendo
que es la suprema razón.

Vas abriéndote camino
– molinete, tu bastón-,
mas tu hélice, aeroplano,
solo rastrea el dolor.

El mundo es hosco y espeso,
pero salta el corazón,
se despega y toma vuelo
como un motor de explosión.

Tonto genial, pobre diablo,
¿no eres tú la encarnación
evidente y no creíble
de Dios con hongo y bastón?

Se burlan de ti, se burlan,
y hay un tipo grandullón
yuna muchacha bonita.
Mil tropiezos: ¡y el amor!

Sólo una mueca, el calambre
con que sacudes tu yo,
te sirve para salvarte.
¡El resto es vida interior!

Y vas tirando – paciencia-,
curado de indignación,
y extrañado de que dejen
tomar, sin pagar, el sol.

Gabriel Celaya

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *