Deudas.

Para Rosa, con un respeto inmenso por su decisión de irse discretamente y con el enorme dolor de no haberle dado mi último abrazo.
Quiero escribir una canción
a quienes debo una sonrisa
y no podré pagarla
porque dejé el camino en que ellos andan;
porque olvidé las coplas que ellos cantan.
A quienes pude haber dañado un día
por exceso indebido de palabras,
o por ausencia de palabras dulces
que poner en sus penas amargas.
A quienes no miré, por si miraban
con sus ojos muy dentro de mi alma,
que creí que era mía, y para mi guardaba.
Quiero dejar esta canción en el silencio,
de la tarde solemne y soleada
en la que el viento me devuelve el eco,
extraño y conocido,
de una letra que apenas susurraba.
Quiero sembrar esta canción,
junto a mis huellas
en la senda que queda a mis espaldas
cuando al andar el tiempo nos aleja,
y la memoria permanece anclada.
19 de noviembre de 2012

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